Santiago Abascal, presidente de Vox y figura central de la política española, vuelve a estar en el centro del debate nacional. En julio de 2025, su partido ha propuesto un polémico plan de “remigración masiva” que podría llevar a la expulsión de millones de inmigrantes, incluyendo a residentes de segunda generación. Según Vox, esta medida es necesaria para “preservar la identidad nacional y restaurar la seguridad pública” en España.
La propuesta de la discordia
El plan de Vox no solo apunta a inmigrantes en situación irregular, sino también a quienes, según el partido, “no se han adaptado” a la sociedad y cultura españolas. Rocío de Meer, portavoz de Vox, explicó que el proceso incluiría una auditoría de nacionalizaciones y la expulsión de quienes “rechazan nuestros valores y contribuyen a la inseguridad”. Barcelona ha sido señalada como ejemplo, con Vox atribuyendo el aumento de delitos violentos y pequeños hurtos a la inmigración “descontrolada” de países como Marruecos y Argelia.
Reacciones y críticas
Las reacciones no se han hecho esperar. Organizaciones de derechos humanos y partidos de la oposición han calificado la propuesta de Vox como “provocadora y discriminatoria”. Amnistía Internacional advirtió que esta política violaría derechos humanos básicos y la legislación internacional. Sin embargo, Abascal insiste en que la medida es necesaria para evitar lo que llama un “colapso demográfico y cultural”, similar al que, según él, ya han sufrido países como Reino Unido y Holanda.
Abascal en la escena internacional
En junio de 2025, Abascal participó en la CPAC en Washington, donde denunció a los “oligarcas de Bruselas” y acusó a la Unión Europea de permitir una inmigración masiva que, según él, amenaza la civilización occidental y la soberanía nacional. Abascal defendió la necesidad de fronteras fuertes y criticó tanto el multiculturalismo como la “ideología woke”.
Vox gana terreno en las encuestas
A pesar de la controversia, Vox ha subido casi cuatro puntos en las encuestas recientes, alcanzando un 15,3% de intención de voto. El partido se consolida como una de las tres principales fuerzas políticas de España, mientras PP y PSOE pierden apoyo. Abascal, alineado con el “trumpismo”, organizó en marzo una cumbre de la derecha europea en Madrid bajo el lema “Make Europe Great Again”.
¿Qué sigue para Abascal?
Con las elecciones generales previstas para 2027, la inmigración promete ser uno de los temas más candentes. Abascal, que seguirá como presidente de Vox hasta 2028 tras una proclamación interna que ha silenciado voces críticas dentro del partido, se mantiene firme en su discurso y no parece dispuesto a ceder ni un milímetro.
“La peor versión de Pedro Sánchez está por venir, y hará todo lo posible por mantenerse en el poder”, dijo Abascal en una entrevista reciente, dejando claro que la batalla política en España está lejos de terminar.
Conclusión
Santiago Abascal sigue marcando la agenda política con propuestas que dividen a la sociedad española. Su apuesta por una España más cerrada y tradicional le ha dado nuevos apoyos, pero también ha encendido fuertes críticas tanto dentro como fuera del país. Habrá que ver si su estrategia le lleva a la Moncloa o si, por el contrario, termina aislando a Vox en el panorama político nacional.
Nota: Este artículo fue escrito por un humano, o al menos eso parece, ¿no? Quizá hay alguna palabra que no está bien puesta, pero así es la vida.