Administración de la Seguridad y la Salud

Leopoldo Castillo
InTech México Automatización,
Edición Septiembre – Diciembre 2011.


Cada día laboral al menos una persona muere y muchas más son lastimadas en sus centros de trabajo, cada año miles de personas son incapacitadas por alguna enfermedad relacionada con su ocupación; millones de días laborales son perdidos a consecuencia de esto.


¿POR QUÉ ADMINISTRAR LA SEGURIDAD Y LA SALUD?

Los accidentes y enfermedades cuestan a los trabajadores y sus familias, pero también a las empresas, porque además de los costos asociados, podrían incurrir en mayores gastos por daños a maquinaria, equipos, otros activos y pérdidas de producción. Con muy pocas excepciones los empleadores deben tener seguros para cubrir estas responsabilidades, así como contar con lo respectivo para accidentes en vehículos automotores, daños a terceros y otros inconvenientes.

Sin embargo, las pólizas de seguro solamente cubren una pequeña parte de los costos de accidentes; las cantidades no cubiertas por la aseguradora pueden incluir:

  • Pagos a empleados enfermos,
  • Daños o pérdidas de producto y materias primas
  • Reparadores a maquinaria y equipos
  • Tiempo extra y mano de obra temporal
  • Retrasos en producción
  • Tiempo en investigaciones del accidente
  • Multas

Hay estudios que han encontrado que los costos no asegurados superan a aquellos cubiertos por las pólizas de seguros. En una gran variedad de empresas, el total de las pérdidas no afianzadas a causa de accidentes van del doble hasta 36 veces el total pagado en deducibles de seguros en el mismo año; el promedio gira en alrededor de 10 veces.

En algunos casos se pueden visualizar los costos de un accidente como si fueran un “iceberg”, con la mayoría de las pérdidas no aseguradas y ocultas en la perdón que está bajo el agua. Los directores y gerentes son responsables de las fallas para controlar la seguridad e higiene. ¿Puede usted permitirse esos errores?, ¿de verdad administra usted la seguridad y la salud? Este artículo muestra cinco pasos para hacerlo, los cuales le ayudarán a reducir costos por accidentes, enfermedades, daños a maquinaria, equipos y otros activos. Usted tendrá menos paros no programados, mayor productividad y mejor calidad. Así, cumpliendo con la ley y las normas, evitará accidentes, multas y posiblemente daños a su imagen pública, puesto que su empresa no puede ser una organización con calidad si no aplica principios de administración de seguridad y salud.

PASO 1: ESTABLEZCA UNA POLÍTICA Y/O ESTÁNDAR

Las causantes de un accidente pueden provocar un daño a sus activos e interrumpir la producción, así que usted debe controlar todas las pérdidas accidentales al identificar peligros y evaluar riesgos, y decidir qué precauciones son necesarias (así como implementarlas y verificar que se usen) para que se proteja al personal, se mejore la calidad y se salvaguarde la planta y su fabricación.

Su política y/o estándar de seguridad debe impactar en todas sus actividades, incluyendo la selección de personal, maquinaria, equipos y materiales; forma en la que el trabajo se realiza; y cómo se diseñan, construyen y suministran sus bienes y servicios. Un documento escrito con su política y/o estándar, así como de la organización y arreglos para su implementación y monitoreo, muestra a su personal y cualquier persona que los peligros han sido identificados y los riesgos evaluados, mitigados o eliminados.

Cabe especificar que el peligro es algo con potencial para causar daño, este perjuicio puede variar en severidad: algunos pueden causar la muerte, otros discapacidades o enfermedades serias, y algunos sólo cortadas y raspones. Mientras que el riesgo es la combinación de la severidad del daño con la probabilidad de que ocurra.

PREGÚNTESE:

  1. ¿Tiene una política y/o estándar de seguridad de clase mundial?, ¿está por escrito?
  2. ¿Qué logros obtuvo en seguridad y salud el año pasado?
  3. ¿Cuánto está gastando en seguridad y qué valor está obteniendo a cambio?
  4. ¿Cuánto dinero está perdiendo por administrar la seguridad e higiene? S. ¿Su política y/o estándar previene accidentes, reduce pérdidas y de verdad influye en la manera en que se trabaja en su empresa? ¡Sea honesto!

PASO 2: ORGANICE A SU PERSONAL

Para que su política y/o estándar de seguridad sean efectivos, es necesario que todo su personal esté involucrado y comprometido. A esto se le conoce como una “Cultura positiva de seguridad y salud”. Las cuatro “C” de la cultura positiva de seguridad y salud son:

  1. Competencia: Reclutamiento, entrenamiento y consultoría.
  2. Control: Asignación de responsabilidades, asegurando compromiso, instrucción y supervisión.
  3. Cooperación: Entre individuos y grupos.
  4. Comunicación: Oral, escrita y visual.

PREGÚNTESE:

  1. ¿Ha asignado responsabilidades en materia de seguridad y salud a personal específico?, ¿tienen claro cuáles son sus responsabilidades?
  2. ¿Consulta e involucra a su personal y sus representantes efectivamente?
  3. ¿Su personal tiene suficiente información sobre los riesgos que corre y las medidas preventivas?
  4. ¿Tienen los niveles correctos de conocimiento?, ¿su personal está bien entrenado? S. ¿Necesita asesoría externa en temas especiales como seguridad en maquinaria?, ¿sabe cómo obtenerla?

PASO 3: PLANEE Y ESTABLEZCA ESTÁNDARES

La planeación es la clave para asegurar que sus esfuerzos en materia de seguridad y salud realmente funcionen. Involucra el establecer objetivos, identificar peligros, evaluar riesgos, implementar estándares de desempeño y desarrollar una cultura positiva; es recomendable tener la planeación por escrito. El plan debe dar directrices para:

  • Identificar peligros y evaluar riesgos, así como las medidas para mitigarlos. Quizás necesite ayuda externa para ello.
  • Cumplir con la normatividad aplicable.
  • Acordar objetivos con los gerentes y supervisores.
  • Establecer una política de compras y suministros que tome en cuenta la seguridad y salud.
  • Diseñar tareas, procesos, equipos, maquinaria, productos y servidos.
  • Manejar peligros serios e inminentes.
  • Cooperar con sus vecinos y/o contratistas.
  • Establecer estándares de desempeño medibles.

Los estándares ayudan a construir una cultura positiva y controlar riesgos. Establecen lo que el personal en su organización hará para cumplir con la política y controlar los peligros. Estos deben identificar quién hace qué, cuándo y con qué resultado. Los tres puntos, clave de cualquier estándar son: medible, lograble y realista. Oraciones como el personal debe ser entrenado “son” difíciles de medir si usted no sabe exactamente lo que significa “entrenado” y quién hará dicho trabajo; o cómo “todas las máquinas serán seguras”, algo difícil de lograr si no hay conocimiento sobre seguridad en maquinaria y/o dispositivos de seguridad. Existen muchos estándares de seguridad, sólo aplíquelos en donde se debe. En otros casos tendrá que recurrir a consultores externos, por ejemplo para:

  • Identificar las máquinas más peligrosas.
  • Ejecutar evaluaciones de riesgo y diseñar el concepto de seguridad.
  • Implementar medidas para mitigar los riesgos identificados.
  • Validar la implementación hecha.

PREGÚNTESE:

  1. ¿Tiene un plan de seguridad y salud?
  2. ¿La seguridad y salud son en verdad consideradas antes de empezar cualquier trabajo?
  3. ¿Ha identificado los peligros y evaluado los riesgos?
  4. ¿Tiene un plan para lidiar con peligros serios o inminentes?
  5. ¿Si ya tiene sus estándares, los riesgos están efectivamente controlados?

PASO 4: MIDA SU DESEMPEÑO

Así como en ‘finanzas, producción o ventas, usted necesita medir su desempeño en seguridad y salud para identificar si está siendo exitoso, Usted debe saber:

  • En dónde está.
  • En dónde quiere estar.
  • Cuál es la diferencia y por qué, Un monitoreo activo, antes de que las cosas salgan mal, involucra inspecciones regulares y verificaciones para asegurar que sus estándares están siendo implementados y que los controles de la administración funcionan. Mientras que el monitoreo reactivo, después de que las cosas salen mal, involucra aprender de los errores, ya sea que hayan resultado en accidentes, enfermedades o daños a los activos. Dos componentes clave de los sistemas de monitoreo son:
  • Monitoreo activo (antes de que las cosas salgan mal). ¿Está usted alcanzando los objetivos y estándares que se fijó y son estos efectivos?
  • Monitoreo reactivo (después de que las cosas salieron mal). Investigación de las causas de los accidentes y daños a los activos, identificando en cada caso por quién no se cumplo con los estándares.

Usted necesita asegurar que la información del monitoreo activo y reactivo es usada para identificar situaciones que crear riesgos, y hacer algo al respecto.

Se le debe dar prioridad a los mayores riesgos. Mire de cerca los más serios y aquellos con potencial para causar daños considerables; ambos requieren un entendimiento de las causas inmediatas y raíz de los eventos. Investigue y registre qué pasó; averigüe por qué. Refiera la información a la gente con la autoridad para tomar decisiones e implementar acciones, incluyendo cambios organizacionales y de políticas.

PREGÚNTESE:

  1. ¿Sabe usted realmente qué tan bueno es su desempeño en seguridad y salud? }
  2. ¿Cómo sabe si está alcanzando sus propios objetivos y estándares de seguridad y salud?, ¿son sus controles de riesgos suficientemente buenos?
  3. ¿Cómo sabe si está cumpliendo con las normas y estándares que le aplican?
  4. ¿Sus investigaciones de los accidentes han identificado las causas raíz?, o ¿se detienen cuando encuentra a la primera persona que ha cometido un error?
  5. ¿Tiene registros exactos de accidentes, enfermedades y pérdidas eventuales?

PASO 5:APRENDA DE LAS EXPERIENCIAS, AUDITE Y REVISE

El monitoreo proporción a la información que le permite revisar las actividades y decidir cómo mejorar su desempeño. Las auditorías, internas o externas, complementan las actividades de monitoreo al determinar si su política y/o estándar, organización y sistemas están realmente alcanzando los resultados esperados; además le dan información sobre la confiabilidad y efectividad de sus sistemas. Aprenda de las experiencias; combine los resultados de las mediciones de desempeño con la información de las auditorías para mejorar su administración de la seguridad y salud. Revise la efectividad de su política y/o estándar de seguridad y salud, prestando particular atención a:

  • El grado de cumplimiento de los estándares de seguridad y salud (incluyendo normatividad).
  • Áreas en donde los estándares están ausentes o son inadecuados.
  • Logros de objetivos en términos de tiempo.
  • Datos de accidentes, enfermedades, incidentes, causas, tendencias, etcétera.
  • Estos indicadores le mostraran en donde necesita mejorar.

PREGÚNTESE:

  1. ¿Cómo aprende de sus errores y éxitos?
  2. ¿Efectúa auditorías de seguridad?
  3. ¿Qué acciones toma para corregir lo encontrado por las auditorías?
  4. ¿Las auditorías involucran al personal en todos los niveles?
  5. ¿Cuándo revisó por última vez su política y/o estándar, y su desempeño? }

CONCLUSIÓN

Estos cinco pasos para administrar la seguridad y salud están probados. Tienen muchas similitudes a los sistemas de administración de calidad usados por empresas exitosas, le pueden ayudar a proteger al personal y controlar las pérdidas. Los cinco pasos son fundamentales. ¿Qué tan bien contestó las preguntas al final de cada paso? Si piensa que tiene áreas de oportunidad, actúe hoy, no reaccione a un accidente el día de mañana.

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