Administración de Alarmas, Control y Toma de Decisiones

Por Víctor Sánchez
InTech México Automatización,
Edición Octubre – Diciembre 2010.

Asegurar la capacidad de supervivencia de una organización ante eventos que pongan en peligro su existencia; proteger y conservar los activos de riesgos, de desastres naturales o actos mal intencionados; al igual que garantizar que existan controles adecuados para las condiciones ambientales que reduzcan el riesgo por fallas o mal funcionamiento del equipo, son metas específicas que debe cumplir una excelente administración de alertas.

INTRODUCCIÓN

La seguridad e integridad en espacios, equipos y personal dentro de la industria, es un factor de suma relevancia al planear, diseñar o actualizar la estructura de una planta. Es así que desde el equipo físico, hasta los procedimientos y cursos de capacitación, forman parte de la toma de decisiones al interior de las empresas; sin embargo el uso de alarmas y una eficiente administración de ellas, ayudan a minimizar, suprimir e incluso adelantarse a paros, errores o siniestros imprevistos.

Sobre este tema, el ingeniero Iván Escalona Moreno, experto académico de UPIICSA-IPN y autor del texto: “Seguridad industrial en la administración informática”, indica que dentro del paquete de seguridad integrado en la industria, en el cual se incluye un sistema de alarmas, se deben perseguir objetivos específicos, entre ellos: asegurar la capacidad de supervivencia de la organización ante eventos que pongan en peligro su existencia, y proteger y conservar los activos de la organización de riesgos, desastres naturales o de actos mal intencionados.

En este sentido, Escalona Moreno señala que también se busca reducir la probabilidad de pérdidas a un mínimo nivel aceptable, a un costo razonable y asegurar la adecuada recuperación; garantizar que existan controles adecuados para las condiciones ambientales que reduzcan el riesgo por fallas o mal funcionamiento del equipo, software, datos y medios de almacenamiento; y controlar el acceso de agentes de riesgo a la organización, para minimizar la vulnerabilidad potencial.

No obstante, al ser un tema delicado y que debe tratarse a detalle, el académico señaló que por lo general lo referente a alarmas se maneja por compañías especializadas en el ramo; y que para una mayor facilidad e integración de soluciones, actualmente existen propuestas como la Total/y Integrated Automation (TIA), de Siemens, que ofrecen una gama homogénea de sistemas y productos para la automatización en todos los sectores: desde la entrada de materias primas hasta la salida de la mercancía, pasando por la seguridad, el nivel de control y el estado de la producción (Manufacturing Execution System, MES), enlazándose incluso con el nivel de gestión de la empresa (Enterprise Resource Planning, ERP).

“Así, la selección del sistema de alarmas depende de la necesidad operativa, grado de integración, y control que se quiera ejercer”.

ADMINISTRACIÓN DE ALARMAS

Para implementar y trabajar con un sistema de alarmas adecuado, lo que se tiene que hacer es identificar y establecer mediante el tiempo de respuesta crítico establecido, el tipo de sistema que se requiere; posteriormente se diseña la arquitectura, la cual tiene que ser independiente del control básico de procesos, y se tiende un lazo de control a través de un sensor, un PLC y una alarma también no dependiente.

Una vez diseñado e implementado el sistema, se debe capacitar al personal que operará la alarma, para que sepa distinguir cuál es la visualización correcta de la misma y cómo se va a reaccionar acorde a un código, el cual delinea procedimientos específicos para atender la alarma crítica con respecto a una de proceso.

De esta forma, para optimizar el trabajo, es indispensable separar las alarmas críticas de las de proceso, pues así se podrán atender más fácil y directamente, disminuyendo riesgos. Sobre la presencia de estos sistemas en las plantas, las industrias que ser pensadas para realizar bajo mantenimiento: que destacan por hacer un uso mayor de las alarmas son aquellas que presentan cambios de proceso muy rápidos, donde el operador, para tomar una decisión, requiere de una serie de datos de campo al instante.

Tanto las alarmas críticas como las de proceso tienen  que ser penadas para realizar bajo mantenimiento: que sea un sistema sencillo y fácil de atender, como lo estipulan las normatividades.

DISPOSICIÓN Y REGULACIÓN

En un trabajo que se quiere monitorear y controlar, los dispositivos del sistema de alarmas se dividen en dos: de proceso y críticas, y se ordenan con el fin de desplegarse estratégicamente ante el operador para que tenga el control y, en su caso, ejerza una acción al respecto. Es así que las alarmas de proceso son aquellas que informan sobre lo que está pasando, y que a su vez el sistema de control básico atiende de manera automática, donde los niveles fluctúan sobre un rango determinado y participan elementos como válvulas controladoras o PLCs; aquí, la alarma se activa cuando los valores están por salirse de ese rango estimado. Por otro lado, las alarmas críticas son las que se activan cuando esos parámetros han sido violados, avisando al operador que el control básico no realizó bien su tarea y entonces hay que atender el caso de forma manual, como pueden ser atascamientos en las válvulas o congelamientos del PLC, entre otros incidentes.

A decir del Ingeniero Rufino Perea Lorenzo, coordinador de Seguridad Funcional de MAJA Consulting Group, las alarmas de proceso son las que se activan más frecuentemente en las plantas industriales, ya que lo que se busca es que las alertas críticas no sean recurrentes, y que si se activan no produzcan “ceguera de taller”, término que se refiere al acostumbramiento del operador y su disminución de importancia e interés sobre el encendido de las alarmas y los procesos que protegen.

En este sentido, indica Perea Lorenzo que para llegar a un consenso general sobre la instalación y operación de la administración de alarmas, instituciones mundiales y locales han establecido una serie de normas como la ANSI/ISA18.2-2009, que se refiere al manejo de los sistemas en las industrias de proceso, indicando que una alerta debe de llevar cierta jerarquización y establecimiento del orden de sus elementos para responder en tiempos específicos, dependiendo la necesidad de monitoreo.

“Dentro del sector energético nacional, Petróleos Mexicanos (Pemex) cuenta con la normatividad RF-045-PEMEX-201O, referente a la Seguridad Funcional y los Sistemas Instrumentados de Seguridad para los Procesos del Sector Industrial; concordante con la regla 18.2 de ISA y la lEC 61511, también sobre seguridad en el sector de las industrias de procesos”, expuso.

INNOVACIÓN Y TENDENCIAS

Los cambios tecnológicos que ha sufrido la instrumentación dentro de la industria de control y automatización, también se han vistos reflejados en el sector de los sistemas de alarmas, sobre todo en lo referente a comunicación inalámbrica, pues además de un monitoreo de variables en tiempo real, el equipo e instalaciones son más  compactos.

En la actualidad existen sistemas de visualización y control personalizados, que incluso permiten la comunicación directa con el refiere al acostumbramiento del operador y su disminución de importancia e interés sobre el encendido de las alarmas y los procesos que protegen.

En este sentido, indica Perea Lorenzo que para llegar a un consenso general sobre la instalación y operación de operador vía mail o por medio de mensajes SMS o MMS a un teléfono móvil. “Muchos equipos de PLC incluyen web servers que apuntan directamente a una dirección IP del cliente, donde se puede programar señales lógicas y mandar un código de alarma con el que la persona se entere de los eventos o generados en una planta”; comentó el ingeniero al respecto. Por otro lado, dijo, en cuestión de vacíos en materia de sistemas de alarmas es conveniente manejar a mayor escala procedimientos y software como los de la firma Exida, que dan una mejor idea de cómo diseñar alertas con base en los costos o pérdidas económicas derivados de la no atención de un evento. Consideró también que manejar esquemas de preferencia ya normados que propongan una secuencia de pasos, sería un avance en el medio de la administración y operación de alarmas. Aparte de Siemens o Exida, otras compañías destacadas por sus avances en sistemas de alarmas han sido Emerson, ABB y Schneider Electric.

Por ejemplo, el sistema de automatización digital Delta V de Emerson Process Management, uno de los más avanzados del mercado, integra diagnósticos de interruptores y alarmas en red que permiten dar instrucciones a los equipos mediante la misma red. Por su parte, ABB hoy en día impulsa su serie de unidades de gestión de alarmas SACO, las cuales disponen de auto-supervisión, doble tensión auxiliar, puerto serie de comunicación SPA, indicador de alarma “first-out” y registro de hasta 50 eventos.

Mientras que Schneider Electric puso a la venta recientemente un grupo de dispositivos que automatizan la infraestructura de alarmas en plantas, adelantando hasta por una hora la alarma inicial comparado con el tiempo actual en PLC. Se trata del monitor Pro V7, el patch de alarma AlarmSystem70b, el Premium Diag Viewer in Monitor Pro V7y la versión 7.2.3 del sistema de alarma Monitor Pro.

Es así que la tendencia actual de los sistemas de alarmas es alcanzar mayores grados de simplicidad sin perder efectividad, que signifiquen avances en dos rubros: menor complejidad en su instalación y operación, así como una disminución en sus costos.

Una alarma crítica, mientras más simple más efectiva”: Rufino Perea, coordinador de Seguridad Funcional de MAJA Consulting Group.

 

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